El hombre desde siempre ha sentido la necesidad de comunicarse con otros lo que lo ha obligado a moverse de un lugar a otro. Es este afán por intercambiar ideas y buscar un desarrollo íntegro y social, lo que le ha permitido, con inventos como (la escritura, la imprenta, el telégrafo y el teléfono), transformar-crear-almacenar-difundir LA INFORMACIÓN. Este proceso, por supuesto, se ha llevado a cabo debido a la integración de instrumentos, procesos y sistemas; creándose así la llamada industria cultural; que no es más que un soporte productivo de bienes (equipos, programas y contenidos).
Con el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, base integradora de la informática (almacenamiento, procesamiento, recuperación y distribución de la información por medio de procesos microelectrónicos computarizados) y la telemática (organización y transmisión de mensajes computados a través de redes integradas de telecomunicación mediante satélites, la digitalización, la fibra óptica, entre otros); el hombre busca satisfacer las necesidades de los demás comunicando al mundo productos factibles de comercialización.
Pero este proceso de industrialización y comunicación de bienes y servicios, no siempre integra a las comunidades socialmente, debido a que se han creado monopolios de producción por parte de países desarrollados como Japón, Estados unidos y otros países europeos que no hacen más que controlar casi el 90% de este mercado. Además de modelar culturalmente a los países subdesarrollado modificándole las relaciones interpersonales e institucionales [Bermúdez (1996)]..
En este sentido es necesario tomar en consideración las transformaciones políticas y económicas en la sociedad. Por ello, lo más importante es rescatar el sentido esencial de la información en términos de transformación social.
Con el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, base integradora de la informática (almacenamiento, procesamiento, recuperación y distribución de la información por medio de procesos microelectrónicos computarizados) y la telemática (organización y transmisión de mensajes computados a través de redes integradas de telecomunicación mediante satélites, la digitalización, la fibra óptica, entre otros); el hombre busca satisfacer las necesidades de los demás comunicando al mundo productos factibles de comercialización.
Pero este proceso de industrialización y comunicación de bienes y servicios, no siempre integra a las comunidades socialmente, debido a que se han creado monopolios de producción por parte de países desarrollados como Japón, Estados unidos y otros países europeos que no hacen más que controlar casi el 90% de este mercado. Además de modelar culturalmente a los países subdesarrollado modificándole las relaciones interpersonales e institucionales [Bermúdez (1996)]..
En este sentido es necesario tomar en consideración las transformaciones políticas y económicas en la sociedad. Por ello, lo más importante es rescatar el sentido esencial de la información en términos de transformación social.